Gruppo di lavoro aperto che studia le eredità storiche degli ideali illuministi, repubblicani, socialisti e anarchici nelle prospettive del rapporto arte società, arte didattica, arte filosofia, arte e territori

Colectivo multidisciplinar que estudia la herencia histórica de los ideales ilustrados, republicanos, socialistas y anarquistas y sus perspectivas en la relación entre arte y sociedad desglosadas en tres áreas de interés: arte-didáctica, arte-filosofía y arte-territorio.

Arquitectura hacking

El error como mecanismo de intrusión en sistemas arquitectónicos existentes.

García Triviño, Francisco
UPM, Departamento de Proyectos Arquitectónicos, ETSAM, Madrid, España;

Resumen
Siguiendo la posición de Manuel Castells, la importancia de la información en la sociedad ha sido a lo largo de la historia determinante para el control y la regulación de esta, pero es ahora en la Sociedad Informacional en la que nos encontramos, cuando la información además es el resultado de un cambio de modelo de producción.
Este control por la información llega a desencadenar una serie de mecanismos que se escapan a la sociedad cibernética de donde ha partido y se extiende a otras disciplinas. De ahí la importante labor del hacker, un ser silencioso que pone en valor a la información como medio y fin, que cuestiona y abre los planteamientos de esta nueva sociedad. La arquitectura juega también en este campo. Hay propuestas arquitectónicas que aparentemente son respetuosas, pero realmente son agentes que transforman la lectura de los códigos arquitectónicos preexistentes. El hacking actúa como agente “invisible”, se introduce en la red de información, la distorsionarla y hace que los modos de funcionamiento fallen según lo previsto.

En este sentido, el hacking no tiene como fin crear otro nuevo orden, sino la desestabilización del mismo a través del error. Deja abierta la posibilidad de la construcción de uno nuevo. El error como suceso y el hacking como exploración creativa (Aceros Gualdrón) suponen un motor que mantiene vivos los juegos de poder o control establecidos en la contemporaneidad arquitectónica. El hacking ha evitado que los entornos de información arquitectónica se anquilosen poniendo en problemas a los sistemas establecidos. Hay casos de arquitecturas que sin autodefinirse como hacking imitan los procedimientos y tácticas de esta cultura. Lutyens, a principios de 1900 incorpora en sus viviendas elementos en planta que distorsionaron los convenios arquitectónicos de ejes estructurantes, su disrupción en la arquitectura del momento generó un uso diferente al preestablecido. Algo similar ocurre con algunas intervenciones en edificios a preservar, como la de OMA en Zollverein Kohlenwäsche, basada principalmente en la incorporación de un elemento que permite hacer una nueva lectura del código preexistente. Más recientemente el caso de Office, quienes a través de abstractas intervenciones son capaces de generar un nuevo posicionamiento a la arquitectura de siempre. La posición de la arquitectura hacking se enfrenta a la información irrumpiéndola, generando voluntariamente un error en su sistema para ponerlos en cuestión.
Palabras clave: hacking, error, intrusión, disrupción, arquitectura.

Hacking Architecture
The error as a mechanism of intrusion, into existing architectural systems.
Abstract

According to Manuel Castells’ position, the importance of information along history has been crucial for society’s control and regulation. Nowadays, in what we call Informational Society, information is furthermore the result of a change in the production model. This control of information triggers a series of mechanisms that are based on the cybernetic society but are extended to other disciplines. Hence the important work of hacking, a silent being who adds value to information as a means and as an end, generates questions and opens new strategies on the game in this new society. The architecture also plays in that field. There are architectural proposals apparently friendly with the preexistenses, but in reality they are agents that transform the interpretation of the existing architectural codes. The hacking acts as a “secret” agent. It’s introduced into the data network, generates a fault in it, distorts and misses the modes of working. In this sense, the hacking has no plan to create a new order, but to destabilize the system through error. It leaves open the possibility of reorganization or construction of a new order.
The error as an event and the hacking as a creative exploration (Aceros Guaron) work like an engine that keeps alive the power or the control games established in contemporary architecture. The hacking has avoided the paralysis of architectural information environments; it has worked on putting in a difficult situation established systems. Without define them-selves as hacking, there are cases of architectures that mimic the tactics and procedures of this culture. Lutyens, in early 1900, includes in his houses's floorplans, elements that destroyed the architectural conventions of the structuring axes. His disruption in the architecture of that period generated different uses that have been predetermined. Something similar happens in some preservation building, like the example of OMA in Kohlenwäsche Zollverein, mainly based on the incorporation of an element which enabled a new re-interpretation of the building code. Or more recently, the case of "Office" that through abstract interventions give a new positioning of an established architecture. The position of the hacking architecture confronts with the information. She willfully generates an error to put the system in doubt.
Key words: hacking, error, intrusion, disruption, architecture.

1. La sociedad informacional de Castell.

En el año 2000, el sociólogo español, Manuel Castell presenta lo que posteriormente se ha convertido en un hito en el análisis de la lectura de nuestro tiempo, La era de la información: economía, sociedad y cultura1, donde se describen los renovados juegos de poder de la sociedad. Castell establece la diferencia entre la “sociedad de la información” y “sociedad informacional”. En la primera la información es un bien útil para la sociedad donde se desenvuelve, una característica común de control y de poder en todas las sociedades a lo largo de la historia. En la segunda, lo informacional se atribuye a un término más genérico, en cuanto a que genera un nuevo cambio de modelo, donde la producción y el control del conocimiento es la nueva materia que se intercambia. Las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en nuestro periodo histórico posicionan a la información en la base de ésta, la tecnología ya no es fuente de productividad, sino generadora de conocimiento. El término informacional indica la propiedad de una forma específica de la organización social, donde la generación, elprocesamiento y la transmisión de la información se convierten en las nuevas fuentes fundamentales de la productividad y el poder. “El valor de Internet consiste en su capacidad para enlazar cualquier cosa desde cualquier sitio (…) la recombinación se convierte en puntos de apoyo para una ulterior interacción, en una espiral de información cada vez más significativa.2 Como en cualquier estructura social, en la nueva sociedad informacional, los actores e instituciones sociales gracias a las nuevas tecnologías, programan las redes y las estructuras de funcionamiento. Protocolos de intercambios, filtros de información, interfaces, registros y normativas. Una vez establecida la estructura se impone sobre el resto de la sociedad. Aunque puedan ser reprogramadas, su alto coste social y económico suele evitar el hacerlo. Esta situación permite que se desarrollen nuevos modelos de control y vigilancia sobre el uso que hacemos de ella. En la sociedad informacional cada una de las aplicaciones permite perfeccionar el sistema de poder que se ejerce sobre el usuario. El entorno de la sociedad en red se vuelve silenciosamente cada vez más controlado y perfeccionado, se construyen mecanismos de regulación que no solo utilizan la red como fin, sino como herramienta. Controlan las manifestaciones físicas de las normativas, como por ejemplo ocurre en la arquitectura. Procesos de control que se encadenan unos con otros y acaban dominando en lugar de facilitando. Frente a esta posición, la sociedad en red se revela. Se quiere asegurar que el poder no degenere en “mando”. Castell, no solo enfatiza los papeles del estado, sino también el de los movimientos sociales, donde los hackers son un nuevo individuo asociado a lo informacional3. Abanderan una nueva defensa, son capaces de generar una cultura asociada a ella.

2. La cultura hacking, según Pekka Himannen, y su relación con la arquitectura a través del error.

En 2001, el filósofo y colaborador de Manuel Castell, Pekka Himannen presenta el libro La ética del hacker y el espíritu de la era de la información4, un ensayo donde presenta la figura del hacker y a la ética de la cultura que lo envuelve. Según el diccionario del argot hacker, el <<jargón file>>5, compilado de forma colectiva en la Red, define a los hackers como personas que se dedican a “programar de forma entusiasta”. Personas que creen que poner en común la información constituye un extraordinario bien. Para ellos es un deber de naturaleza ética compartir su competencia y pericia elaborando software gratuito y facilitando el acceso a la información y los recursos de computación siempre que ello sea posible. Usando esta definición, Himannen los describe como activadores y productores social, que aunque nacen dentro del campo informático, terminan escapándose de estos límites e involucrándose en todas las disciplinas en la que influye la sociedad informacional. También en la arquitectura, y de ahí que se trate de describir brevemente las cualidades de esta cultura. Himannen, después de hacer una clara distinción, entre el hacker y el cracker (usuarios destructivos cuyo fin es crear virus e introducirse en otros sistemas a conveniencia), presenta la cultura hacking como una alternativa desafiante al control de la sociedad informacional. Un hacker, en general, y por lo tanto también en la arquitectura, abre los sistemas por puro divertimento, el fin funcional es secundario, el acto productivo es lapropia acción realizada. Bien para permitir un acceso a la información al resto de la comunidad o para reírse del poder alcanzado. El hacker cuestiona la regulación de la sociedad en red continuamente. Pero llegados a este punto, para entender cómo el hacker actúa y desenvuelve su creatividad, es necesariopresentar su hábito de intervención. En concreto aquel que usa el error como un acontecimiento a conveniencia. El hacker, pone en práctica los espacios virtuales normativos creados. Posteriormente juega perversamente con  ellos, provoca errores “invisibles” que se encuentra un usuario normal, y a los que apenas se les presta atención. El hacker usa los espacios virtuales bajo un sentido crítico. Cuestiona lo dado y lo somete a una serie de pruebas para encontrar sus límites, las fisuras de funcionamiento del entorno en el que se encuentra. El hacker no tiene como fin crear otro nuevo orden (a menos que se entienda el nuevo orden como el resultado de la capacidad de infracción de lo creado), sino la desestabilización del mismo a través del error. El hacker deja la puerta abierta de la reorganización o la construcción bajo una nueva posición. El error como suceso voluntario y el hacking como acción de exploración creativa del mismo, suponen un motor que mantiene vivos los juegos de poder establecidos entre hackers y los conservadores del control. Los hackers evitan que los entornos de información se anquilosen y ponen en problemas a los sistemas.6

Según Himannen aunque la figura del hacker comienza en entornos informáticos, actualmente no tiene el por qué estar ligada a ellos7. De ahí que se pueda entender que cuando el hacker salta de entorno, del exclusivamente informático al activismo social, político, o al arquitectónico, mantiene como práctica habitual
desencadenar errores para librarse del control. El activismo de la cultura hacker, esconde y encuentra en común con la arquitectura, un fuerte potencial de intervención. Un hacker en la arquitectura, proyecta futuro a través de los campos de oportunidad que provocan los errores. Éstos, o bien se encuentran o se generan en entornos controlados.
La nueva importancia que toma la información permite que la arquitectura amplíe más sus fronteras. El hacking puede actuar más fácilmente desde otros ámbitos sociales, como presenta el colectivo Hackarquitectura en 2005 en su publicación Fadaiat8. O también puede hacer una lectura de la historia de la arquitectura más abierta. La información puramente arquitectónica se somete más fácilmente a crítica. El acceso a la información, permite poner las reglas o los convenios arquitectónicos en continuo cuestionamiento. De ahí que haya casos arquitectónicos que sin autodefinirse como casos de hackers, imiten los procedimientos y
tácticas de esta cultura, independientemente del momento histórico donde se han producido. Casos que principalmente estudian a fondo la información; el modo de trabajo de los sistemas de control, hoy día principalmente normativas arquitectónicas que se encargan de mantener el control de los resultados, y
cuestionarlos bajo un principio de libertad.
«…la ética del hacker se funda en el valor de la creatividad, y consiste en combinar la pasión con la libertad.»9 (Himannen)
Independientemente a que el hacking se presenta como un movimiento cultural actual, propio del informacionalismo, se analizará principalmente un solo caso, que arranca a principios del siglo XX. Pues a pesar de que la información no estaba tan liberada y al alcance de tantos, sí estaba lo suficientemente puesta en
escena y en crisis para producirse acciones hacking que usan el error como mecanismo desestabilizador de la norma imperante. En este artículo se estudiará solo este caso histórico, donde el manejo de la información arquitectónica fue tan trascendente como los resultados de la producción. De ahí, que sirva para traer al
presente lecturas del pasado.
Por otro lado, esta lectura del aprovechamiento del error, se realiza desde otra perspectiva habitual a la que suele estar arraigada. El protagonista de éste caso en concreto, no actúan bajo la consciencia de estar realizando un error, aunque las consecuencias que arrastra son propias de estos. El encuadre habitual al que
está arraigado el caso, no impide que se pueda sumar otros basándose en lecturas de terceros, en pruebas y en los efectos que generan.

3. El Caso Lutyens o la capacidad transformadora del hacking para alterar sistemas preexistentes arquitectónicos a través del intrusismo.
El principio del siglo XX en Inglaterra arranca con un clasicismo abrumador dominado por el estilo Victoriano y las “Arts and Crafts”. El arraigo de esta situación de apego hizo que los principios del Movimiento Moderno no pudieran implantarse con comodidad en Inglaterra. Se convirtió en una etapa ambigua y cargada de dudas, no especialmente brillante.
En Londres; ciudad disfrazada10, Antón Capitel cuenta como a principios del siglo XIX, esta ciudad convivió con un modelo de arquitectura parisina, presente en la construcción novecentista de Regent Street y más concretamente con el edificio de Vigo House (1920-1926), con una implantación clásica en el centro de ciudad.
Oponiéndose a diferentes corrientes neo-medievalístas o proto-renacentistas del momento. Según Antón Capitel arquitectos como; Nicholas Hawksmoor, ejemplo de la recreación del Neo-Palladismo, o Albert Hall, ejemplo de la arquitectura Victoriana con la Swan House, representan el periodo arquitectónico de la ciudad.
Pero, tal y como cuenta también en el mismo libro, el siglo XIX no hubiera tenido interés en Inglaterra si no fuera por el clasicismo tardío de Lutyens. Quien frente a una situación generalizada de espacios rectangulares y de ejes ininterrumpidos, se manifiesta como un intento de salirse de éste de una forma velada.
Para ser más concreto, las casas jardín de este arquitecto juegan un papel determinante. Reproducen la arquitectura del momento; la doble simetría de masas, el estilo victoriano y la fuerza de los ejes. Pero desvirtúan el recorrido con elementos puntuales que fuerzan a que sus plantas no sean leídas como coetáneas.
Esta sutil transgresión pero con fuertes consecuencias, fue muy referenciada por Robert Venturi en la peculiar lectura crítica que hace del Movimiento Moderno en Complejidad y Contradicción en la Arquitectura en 1966.
Venturi es quien coloca a Lutyens en un panorama internacional que hasta entonces no estaba. Aunque bien es cierto que es hasta 1969, con Allan Greenberg y su artículo "Lutyens, Architecture Restudied" en la revista Perspecta 12 de 1969, cuando se analiza de forma más minuciosa y se posiciona como un arquitecto que va más allá que un sistema arquitectónico establecido.

La referencia de Venturi no solo es en el plano teórico, sino que la entrada de la casa su madre, reproduce una situación similar a la que lleva a cabo Lutyens en sus casas jardín. Si se compara la casa Homewood (1901, izq.Fig1) con la casa de la madre de Venturi (1964, der. Fig1), este propone una entrada simétrica que se interrumpe en el paso directo con una escalera, por lo que obliga a generar un recorrido zigzagueante antes de entrar en el espacio principal.


Fig. 1


El artículo de Greenberg se centra principalmente en las casas jardín, y la repercusión de este arquitecto en figuras coetáneas como la de Wright y la de Le Corbusier. El estudio muestra como a pesar de que sus propuestas en un principio no tenían peso, jugaron un papel clave para desestabilizar la información de los sistemas de organización de los espacios, la conformación de la arquitectura. Otros, como podrían ser Wright y Le Corbusier, le dieron la difusión y la repercusión de una nueva forma de proceder. En Lutyens, inevitablemente la escalera es el núcleo principal de su arquitectura y juega un papel determinante
tanto para la pequeña ampliación (17 Ashewell Bury) como para una casa modesta (18 Homewood), una situación apretada (Ashby St. Ledger) o una monumental (Glendstone hall)11. Las escaleras o los elementos que interrumpen abruptamente la axialidad tienen unas consecuencias en la lectura del espacio. Consiguen forzar el desvío del movimiento de los usuarios, ya sea atendiendo al eje o fuera de él. Con elementos estratégicamente colocados, descoloca la situación preexistente y la lectura axial del edificio.
Pero el modo de proceder de Lutyens no solo se basa en una serie de elementos, escaleras, muros, chimeneas, que hacen complejizar la lectura simétrica de la planta. Sino que también reproduce unos mecanismos, “manierismo-hacking”, que generan una exaltación de sus efectos. Sus propuestas de ejes interrumpidos de forma repentina se refuerzan con el contrapeso de una idea axial en los jardines. Estos generan toda una narrativa de vegetación muraria que le dan una gran fuerza gráfica. Otra de las características es que la mayoría de las casas tienen forma de H, en ellas los ejes se cruzan en una zona que está ocupada por un elemento que impide la doble simetría. Esta situación, casa con una disposición de fachadas simétricas de cara al exterior, pero no entre sí. Como apunta Greenberg, las plantas además están cargadas de contradicciones y ambigüedades axiales, hay conflictos y yuxtaposición entre ellas, y las escalas de los espacios son abruptamente cambiantes. Esto se articula con la característica de asumir la monumentalidad y a la vez la domesticidad arrastrada por el movimiento de la época. Las consecuencias es que el espectador camina en un constante estado de sorpresa, y de descubrimiento a medida que avanza por la vivienda.

Fig. 2

El valor del hacking está validado por el nivel de intrusismo que realiza un personaje en un sistema de información sin un alto nivel de conocimiento tecnológico. La modificación que realiza éste a través de un error, hace cambiar su modo habitual de funcionamiento. El Caso Lutyens cumple a la perfección esta labor, intervino
en un código arquitectónico consolidado de una forma velada, sin altos requerimiento técnicos, estructurales, o programáticos, simplemente introdujo elementos, puntuales y estratégicamente colocados e hizo que el resto del código no funcionara de forma habitual. Lo consolidado se desmitificó de un solo golpe. Intervino en el cambio de paradigma, no llegando a crear algo nuevo, sino poniéndolo en evidencia a través de un nuevo juego de recorridos que provoca unas consecuencias de lecturas espaciales diferentes a las establecidas como correctas. Los errores que provocó Lutyens en el uso de la arquitectura Palladiana, las infracciones, no hicieron perder la compostura de esta, pero sí su fin. De ahí que en un principio fuera valorado como un arquitecto mediocre hasta que pasó a ser un precursor del Movimiento Moderno. El mayor valor de esta situación hacking es su sistematicidad. La capacidad para poder reproducir incesablemente un tipo de arquitectura y a la vez, convertirla en una paradoja de ella misma. Algo que de algún modo explicita su voluntad por cambiar las cosas. El efecto transgresor de conocer perfectamente la información arquitectónica mayoritaria para darle un giro que haga que todo se vuelva en su contra. Al introducir un error de esta índole, la arquitectura se enajena, genera un cortocircuito, la lectura de la apariencia de ella es diferente a la del recorrido que hacemos de ella al habitarla, las cosas dejan de usarse como solían hacerse y lo hacen de otra forma.
El hacking, a través de los errores del Caso Lutyens cuestiona lo existente. No solo porque obliga a utilizar las partes de una construcción de una forma diferente a cómo estaban concebidas, sino porque en realidad, son la exaltación del uso imprevisto que hace el usuario de la arquitectura más allá de las reglas y de los controles que se quiera imponer sobre ellas. El hacking podría ser más el reflejo de un uso habitual que un artificio. Ahora bien; ¿cómo la arquitectura contemporánea ha sido capaz de asumir esta situación?«No me interesa la tecnología, sino la gente y cómo configuran las redes. La mayoría de la gente es muy predecible. A menudo me encuentro con que la gente construye redes de la misma forma, una y otra vez. Muchos sitios de comercio electrónico cometen este error. Dan por sentado que la gente realizará las entradas de la forma correcta. Nadie prevé que el usuario se saldrá de lo establecido.»12(Adrian Lamo)

Fig. 3

Siguiendo a la reflexión del hacker Adrian Lamo, la siguiente intervención arquitectónica se presenta como el resultado de un determinante acceso camuflado, que permite transformar lo existente sin apenas modificarlo. Desde 2002 hasta 2006, OMA y Böll12, estuvieron desarrollando un plan general y la rehabilitación de un edificio industrial, Zeche Zollverein en Essen (Fig. 3). Un antiguo complejo de minas y de tratamiento del carbón de la región de Ruhr, que principalmente está formado por varios prismas, el mayor de ellos, de 90 metros de largo, 30 de ancho y 45 de alto. Junto ellos, unos conductos en pendiente, que unían los edificios entre sí y llevaban unas cintas transportadoras.
La propuesta de intervención se basa en la creación de otro conducto que se cruza visualmente con el existente, y que alberga “la escalera mecánica exenta de mayor longitud del mundo”13, la cual cubre una distancia de 63 metros por 24 de altura. La escalera, como intrusa camuflada de una de las partes ya existentes, se dispone respecto al edificio de una forma decisiva. No solo sirve de acceso al edificio, no reproduciendo lo previo como algo a respetar, en cuanto a revivir una situación pasada, sino bajo una condición de exploración de unos “restos arquitectónicos hallados”. La incorporación de la rampa al prisma sirve para dividir el programa que alberga. En las plantas superiores las zonas de reuniones, en la inferiores el museo, que se puede recorrer a través de distintos caminos de bajada desde el nivel de acceso. Tan solo con el acceso se consigue que toda la propuesta se construya de una forma crítica, sin apenas hacer algo.

Fig. 4

Como segundo ejemplo se presenta el proyecto de la Serraría Belga (Fig. 4). Construido a mediados de los años 20 del siglo XX por el arquitecto Manuel Álvarez Maya como una de las primeras construcciones de hormigón armado en Madrid. En 2005 se lanza un concurso internacional para su activación como centro cultural
Medialab-Prado, fallado a favor de Langarita-Navarro y construido por estos desde 2008 hasta 2013. La propuesta se describe como una incorporación espacial entre las dos naves, que bajo otro código, formal, gráfico y espacial, sirve de entrada y conector entre las naves; surte de instalaciones y otros servicios para que estos se puedan poner en funcionamiento. Según describen los propios arquitectos sobre la relación entre su incorporación y la existencia; es una coexistencia de contrarios la que ha permitido pensar la región intermedia entre interlocutores, no como un producto consumado sino como un proceso abierto, versátil y activado por los
usuarios
14. La Serrería vs La Cosa (que es como llaman a su propuesta los arquitectos) es un formato de coexistencia que, a modo de combate dialéctico, ha permitido habitar más allá del concepto convencional de rehabilitación el espacio intermedio que quedaba entre ambos contrincantes. Este modelo de rehabilitación toma una posición poco fetichista y nostálgica, en cuanto a que utiliza el código arquitectónico existente, no para revivirlo como una situación anterior, sino para aprovechar su potencial de objeto.
Un intruso que irrumpe, no por manipulación sino por una diferencia marcada con lo existente. Un desconocido singular que explora desde la lejanía un espacio homogéneo. Tal y como le ocurre al proyecto de OMA en Zollverein, sin ninguna alta tecnológica pero sí con una exhibición técnica. La intrusión arquitectónica se vuelve clave, en cuanto a que concentra el esfuerzo plástico y determina el uso organizativo del edificio.

Fig. 5

Por último el ejemplo del pabellón de la Bienal de Venecia realizada por Office en 2008 encierra una similar estrategia de intrusismo en un código arquitectónico existente sin llegar establecer contacto con él. La propuesta trata sobre la producción de un nuevo perímetro en una de las partes de un antiguo pabellón
creado en 1907 que se encuentra en el parque de la bienal, enfrente de un pequeño bulevar perpendicular a la calle Trento. Este nuevo perímetro se realiza con un andamio italiano recubierto con una chapa reflectante que llega a alcanzar unos 7 metros de altura. El suelo, cubierto de confeti y con unas sillas colocadas en disposición azarosa, fuera y dentro del edificio existente, sirve de descanso para la bienal.
La disposición del muro propuesto parece ser “la síntesis” de una intrusión exterior. Su geometría paralela al bulevar preexistente pero de orientación diferente a la construcción del pabellón, enfatiza su desalineación. Hace parecer que lo erróneo, no sea el muro propuesto, sino el edificio que ya estaba. Como intruso, establece unos nuevos límites, y sin llegar a tocarlo provoca una lectura errática. Juega con las reglas de la arquitectura como ente estático y espacial. Pero desde una nueva perspectiva, hace que lo existente se convierta en poché de lo nuevo, sin llegar a tocarlo invierte a la intención que contenía. Kersten Geer y David Van Severen comparten la reinvención del programa con la arquitectura contemporánea, mientras evocan al espacio y la autonomía de la arquitectura. Para ello, hackean a la propia lectura arquitectónica, no como denuncia, sino para mostrar las todavía múltiples capas de información que esta dispone y las cuales son rentables.15
«El “verdadero hackeo” es el resultado de entender como las cosas funcionan (o a menudo no funcionan) y aprovecharse de los defectos, omisiones o errores de una forma original.»16 (Douglas Thomas) Si se concreta esta reflexión para el Caso Lutyens, se podría añadir que el conocimiento para entender como funcionan las cosas toma la apariencia contraria, de no saber algo sobre ellas. Por eso el intrusismo del hacking en el caso estudiado genera errores, porque distorsiona una realidad heredada. Es una posición, la cual gracias a una sintética incursión de apariencia inocente, hace que el sistema arquitectónico establecido deje de funcionar
de una manera concreta y empiece a hacerlo de otra. Una posición realmente instrumental, que convierte a los errores en actos voluntarios, en mecanismos generadores de procesos productivos y críticos.17 Intrusiones que parecen inocentes pero que no lo son, y que actúan bajo características diferentes. Un
intrusismo camuflado en un objeto que reproduce una parte del edificio existente (O.M.A., Zollverein), un intrusismo que juega con la diferencia para establecer un diálogo con lo existente (Langarita-Navarro Medialab-Prado), un intrusismo que genera una mascara para establecer un nuevo orden geométrico (Office, Bienal de
Venecia). Cualquiera de estas propuestas, aunque se posicionan de manera crítica, reaccionan ante lo existente con extrañamiento, como si lo hubiera visto por primera vez. Las propuestas responden, más que a la interpretación de un algo construido, a un paisaje encontrado.
El hacking a través de los errores, en parte genera propiedades arquitectónicas olvidadas. Humaniza el sistema previo, lo abre, lo vuelve menos doctrinal, lo enfoca desde otra perspectiva. Erra matemáticamente lo existente, incorpora un nuevo programa que lo vuelve imperfecto. Este modo de hackeo es una coartada para convertir lo existente en algo diferente.
El hacking en el Caso Lutyens explora, a través del error, los límites de la arquitectura, un campo de operaciones mínimas con efectos trascendentes. El hacking necesita de un cuerpo para que tenga sentido. Actúa más cómodamente dentro de las arquitecturas funcionalistas más fácilmente reconocibles, como son las naves de producción industrial ya abandonas. Con el intrusismo no se aplica un objeto, sino se aplica una porción de pensamiento a una parte de otro cuerpo momificada o lesionada (…)
(…) Por su propia definición, el injertista deberá considerarse un intruso. El mismo será ejemplo, trasplantándose de un campo a otro. Nada puede impedir su osadía.18 (Soriano)

Notas
1. CASTELL, Manuel. “Informacionismo y sociedad en red en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información” en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Pekka Himanen (Finlandia, 2002), 83-100. The Hacker Ethic and the Spirit of the Information Age, 2001.
2. CASTELL, Manuel. “Informacionismo y sociedad en red en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información” en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Pekka Himanen (Finlandia, 2002), 114.
3. Castell diferencia información de informacional en cuanto a que en la primera la información es determinante en el periodo histórico, la segunda en cuanto que la información no solo es determinante sino que impregna toda la sociedad, desde la producción, el ocio o el habitar.
3. HIMANEN, Pekka. La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. (Finlandia, 2002). The Hackers Ethic and the Network Society, 2001.
4. “The jargón file” en la entrada <<haker>>. Es un archivo mantenido al día por Eric Raymond publicado en el título The New hacker’s Dictionary (3º edición, 1996). Existe en Internet una versión castellana, so.dis.ulpgc.es/-a2092/jargón/jargón.html.
5. ACEROS GUALDRON, Juan Carlos. “Sobre el error como acontecimiento y el hacking como aprovechamiento creativo del mismo”. Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales. vol. VIII, núm. 170 (Barcelona, Universidad de Barcelona, 1 de agosto de 2004): 8. <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-170-8.htm>
6. New Hacker's Dictionary: actualizado por Eric S. Raymond. Hacker: Def: Alguien que disfruta el reto intelectual de superar o sortear creativamente las limitaciones. <http://webzone.k3.mah.se/k3jolo/HackerCultures/index.htm>
7. Fadaiat; Libertad de movimiento+libertad de conocimiento, Junta de Andalucía, 2006.
8. HIMANEN, Pekka. La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. (Finlandia, 2002) 2. The Hackers Ethic and the Network Society, 2001.
9. GONZALEZ CAPITEL, Antón. Londres ciudad disfrazada. La arquitectura en la formación del carácter de la capital británica. (Abada, 2013).
10. GREENBERG, Alan; CORMAC, Mac; BEEK PADOVAN, Van de. Espacio fluido versus espacio sistemático. (Edicons UPC, 1995). Traduc; Ricardo Guasch Ceballos. También se ha consultado el original: Greenberg, “Lutyens' Architecture restudied” Perspecta 12, 1969.
11. Fuente. “OMA” El Croquis 134-135. (El Croquis, 2007), p346.
12. CORTES, Juan Antonio. “OMA” El croquis 134-135, OMA. (El Croquis, 2007) 14.
13. LANGARITA, María; NAVARRO, Victor. MediaLab Prado. (2013). http://www.langaritanavarro.com/project/intermediaeprado/
14. WALKER, Enrique. Nexus en “OFFICE Kersten Geers David Van Severen”, 2G N.63. pp170-175
15. DOUGLAS, Thomas. Hacker Culture (London: Minesota, 2002) 43.
16. GARCÍA TRIVIÑO, Francisco; PSEGIANNAKI, Katerina. “Tras la producción del error: como el error en la epistemología se vincula a la arquitectura”, DC Papers 24, El verbo conjugado, (2012) 39.
17. SORIANO, Federico. “Artículos Hipermínimos 1 y 2”, Circo 57b El curso de las cosas, (1958): 8. Visitado en http://www.mansilla-tunon.com/circo/epoca3/pdf/1998_057b.pdf
Fig. 1: Estudio comparativo de accesos de Homewood (Lutyens, 1901) en Knebworth y Vanna house, (Venturi, 1964) en Philadelphia. Imagen de Homewood extraída de; GREENBERG, Allan. “Lutyens' Architecture restudied” en Revista Perspecta 12, (1969) p129-152. Imagen de Vanna House extraída de la web de Urbipedia, consultada en enero de 2014, http://www.urbipedia.org/index.php/Casa_Vanna_Venturi
Fig. 2: Heathcote, Ilkely, 1906, planta baja con jardín. The Salutation, Sandwich, 1911, planta baja. Extraído de; GREENBERG, Allan. “Lutyens' Architecture restudied” en Revista Perspecta 12, (1969) p129-152.
Fig. 3: Imagen y sección de la pasarela de entrada del Zollverein, Oma y Böll. Extraído de “OMA” El Croquis 134-135. (El Croquis, 2007), p. 346.
Fig. 4: Rehabilitación en el Media Lab Prado. Langarita y Navarro. Extraído de; LANGARITA, María; NAVARRO, Víctor. MediaLab Prado. (2013). http://www.langarita-navarro.com/project/intermediaeprado/
Fig.5: Pabellón de la bienal de Venecia. Office 2008. Extraido de “OFFICE Kersten Geers David Van Severen”, Nexus, 2G N.63 (2013).

Bibliografía

ACEROS Gualdrón, Juan Carlos. “Sobre el error como acontecimiento y el hacking como aprovechamiento creativo del mismo”. Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales. vol. VIII, núm. 170 (Barcelona, Universidad de Barcelona, 1 de agosto de 2004). <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-170-8.htm>
CAPITEL, Antón. Londres ciudad disfrazada. La arquitectura en la formación del carácter de la capital británica.
Abada, 2013.
CASTELL, Manuel. “Informacionismo y sociedad en red en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información” en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Pekka Himanen. Finlandia, 2002.The Hacker Ethic and the Spirit of the Information Age, 2001.
CORTES, Juan Antonio, “OMA” El croquis 134-135, OMA, (2007).
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GREENBERG, Alan; CORMAC, Mac; BEEK PADOVAN, Van de. Espacio fluido versus espacio sistemático. Editions UPC, 1995. Traduc; Ricardo Guasch Ceballos. También se ha consultado el original: Greenberg, “Lutyens' Architecture restudied” Perspecta 12, 1969.
HIMANEN, Pekka, La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. Finlandia, 2002. The Hackers Ethic and the Network Society, 2001.
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WALKER, Enrique Walker, “OFFICE Kersten Geers David Van Severen”, Nexus, 2G N.63 (2013)

Biografía

Francisco García Triviño. Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada (2006).
Diploma de Estudios Avanzados por el Departamento de Proyectos Arquitectónicos de la escuela de Arquitectura de Madrid (UPM, 2009). Actualmente desarrolla su doctorado en la misma escuela y departamento bajo el título “Atlas y topología del error en los sistemas arquitectónicos”. Es miembro grupo de Innovación Educativa Dispositivos Aglutinadores de Proyectos, UPM. Desde 2009 es codirector y coeditor de la revista experimental sobre arquitectura HipoTesis (www.hipo-tesis.eu)

Francisco García Triviño. Architect from the Superior Technical School of Granada (2006). Diploma on Advanced Studies from Department of Architectural Projects of Madrid’s School of Architecture (UPM, 2009). Currently developing PhD at the same school and department with title “Atlas and Topology of the Errors in Architecture” and collaborating with UPM’s research group Dispositivos Aglutinadores de Proyectos in several international projects of educative innovation. Since 2009 is founding member and co-director of HipoTesis magazine (www.hipo-tesis.eu).

BIENNALE SESSIONS 2016

Escuela Moderna del Raval per BIENNALE SESSIONS 2016
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Spazi d'Eccezione di Escuela Moderna e S.a.L.E. Docks
Due progetti tra arte e militanza.

"D'où venons-nous? Que sommes-nous ? Où allons-nous?": dal...

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AVVISO AI COMPAGNI

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Il 19 febbraio 2016 si inaugura a Vitoria, Spagna c/o Artium, una mostra detta pigs. Quali organizzatori di PIGS 2015, realizzata a Atene, Roma Barcellona e Lisbona, avvisiamo che il titolo trae in...

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Escuela Moderna per HipoTesis

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