P.I.G.S.

PIGS BARCELONA
Las cosas buenas en la vida acustubrán a llegar siempre de la misma forma: una llamada de teléfono. Esa llamada llegó a principios de Septiembre del 2014. Massimo Mazzone me proponía una locura. Una bella locura. Cuando te proponen una locura, uno se lo tiene que pensar muy bien. Así que conteste al momento. Amo las locuras y mas cuando son bellas.
Me proponía que la Ravala coordinara PIGS Barcelona. Sin duda aceptamos por que no fuímos capaces de analizar bién el compromiso que ibamos ha adquirir. Nos pudo el corazón. El entusiamo. La inconsciéncia. El amor.
El amor a un proyecto que nos parecio fascinante. Todo el colectivo podría desarrollar sus proyectos, sus ideas, su inquietudes en un proyecto de caracter anarquista o también podríamos decir que se nos ofrecio la posibilidad de desarrollar nuestros sueños. E igual que todos los sueños nos requirio horas de sueño, un desgaste emocional que no calculamos y muchas energias.
Pero lo conseguimos. Y si bien PIGS Barcelona fue un éxito en verdad lo maravilloso fue el camino. PIGS fue una herramienta poderosima de empoderamiento. Un proyecto que nos hizo perder los miedos por el camino, nos dio seguridad y nos hizo avanzar.
PIGS Barcelona se concreto más allá de las emociones que he descrito en una semana de eventos en Barcelona donde el activismo, el arte y la praxis anarquista se dieron la mano. Recorriendo espacio ocupados e institucionales.
La supuesta crisis como excusa, el arte como vehículo y el anarquismo como brujula fueron los ingredientes de 20 actividades que se produjeron en Barcelona en una semana. Un intento de explicar la realidad de los países del sud de Europa junto a compañeros de Italia y Grecia.
Este intento de racionalizar el contexto actual se produjo de una forma tranversal en el contenido però con el activismo como motor de cambios y resistencia.
Y si ya PIGS era especial en si mismo el haber podido disponer de un espacio ocupado como el Ágora Juan Andrés lleno de magia, vida e historia viva del Raval. Un espacio vivo.